Si uno no tiene cierto poder en la región o si uno no tiene un medio por donde difundir, las autoridades prestan una atención básica que no cumple con la tarea de localizar las personas que están detrás de estos hurtos.

La reacción tardía por parte de la Policía Nacional y las compañías de telefonía móvil generan un grado de impotencia frente a la situación actual de inseguridad en la que viven las principales ciudades del país, un caso particular de hurto me sucedió en vía pública y a bordo de un taxi, mientras hacía diligencias personales abordé dicho vehículo de servicio público, durante el recorrido llegamos a un semáforo donde tocó hacer un pare obligado, en ese lapso de tiempo un sujeto que aparentaba edad de 17 a 18 años me abrió la puerta y me amenazó con un arma blanca para que le entregara mi teléfono móvil.

La debilidad que se siente al estar amenazado con un arma es muy alta, a esto se le suma la poca importancia prestada por parte de la empresa Movistar y la Policía Nacional 123 a mis denuncias interpuestas con el único objetivo de hallar a las personas implicadas en el hurto de mi celular, ahí es donde reflexiono, las empresas que venden estos equipos electrónicos deberían ayudar a ubicar esos dispositivos a través de sistemas de monitoreo y rastreo; la percepción que generan dichas empresas es que NO ayudan al usuario, solo brindan un apoyo para bloquear equipos y nada más. A mi parecer al estado y a las multinacionales encargadas de la venta de celulares les hace falta compromiso en temas de seguridad.

Después del percance decido llamar a la policía a través de la línea de atención 123, donde uno de los agentes disponibles me da la orden que me quede en el sitio mientras llegaba el cuadrante del sector y así brindar toda la información posible, pero quedarme en el mismo lugar donde me habían hurtado unos minutos antes era muy difícil, decido instaurar la denuncia vía telefónica donde me pidieron varios datos y números telefónicos para ellos contactarse conmigo, han pasado más de ocho días de la llamada y hasta el son de hoy no me han llamado para tener conocimiento del desarrollo de la investigación.

Pero lo difícil del caso no para ahí, decido llamar a la compañía Movistar en la cual estoy inscrito, en el primer intento se cayó la llamada después de escuchar más de dos minutos de publicidad, para el segundo intento logro hablar con una operadora y una de las preguntas para poder instaurar la denuncia ante la compañía es el valor pagado en la última factura y donde se efectuó el pago, aspectos que uno como usuario muchas veces no tiene como referencia.

He Presenciado como personas que tienen algún tipo de poder en la región si obtienen los resultados esperados y cuentan con la suerte que sus pertenencias sean recuperadas, el famoso dicho “usted no sabe quién soy yo” que ha sido materia de controversia es el que se sigue utilizando en gran parte de la región, mover la influencia o tener un medio de comunicación influyente son algunos de los requisitos que los ciudadanos del común debemos tener para lograr el objetivo.

En conclusión, creo que a estas compañías de venta de equipos no hacen nada porque tal vez les conviene ese hurto de celulares, y así tenemos que volver  a comprar equipos por necesidad del servicio y lo único que se escucha de los organismos de seguridad es   “haremos una investigación exhaustiva”. Pero nunca pasa nada.  O ¿sí?, ¿algún ciudadano ha recibido de vuelta su celular cuando se lo han hurtado? y peor aun ¿cuantos han herido o han muerto por oponer resistencia para que no le hurten su móvil?

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