Mendicidad en los buses de Villavicencio: ¿genera inseguridad?

¿Alguna vez ha sentido inseguridad dentro de un bus en Villavicencio por las personas que se suben a pedir dinero?

Ya sea por falta de oportunidades laborales o porque se han dedicado a ella desde hace años y les ha dado resultados, la mendicidad está presente en nuestro día a día con cientos de personas que ocupan las calles, lugares aledaños a establecimientos comerciales y ahora, hasta los buses de servicio público colectivo.

Precisamente, en este último espacio, es donde quizá más incomodidad e inseguridad genera esta práctica, pues bajo afirmaciones como “ayúdenme, vea que no estoy robando” o insultos por no darles dinero, se puede llegar a sentir, entre otras cosas, miedo por lo que podría pasar si no “se les colabora”. Ahora, si les sumamos que vamos en un espacio reducido y con una salida limitada, terminamos entregándoles dinero bajo coacción –ojo, no estoy generalizando, sé que no todas las personas que piden dinero son violentas, en este artículo menciono a esas pocas que actúan así-.

Imagínense un escenario en el que solo van tres o cuatro pasajeras/os en uno de estos buses –usted incluida/o– y alguien se sube a pedir dinero; esta persona reacciona de manera violenta luego de que uno de los pasajeros se niega a darle una moneda y ahora se dirige, de mala manera, hacia su asiento. ¿Le diría que no le va a dar nada o terminaría entregando dinero por miedo a la reacción que podría tener quien está pidiendo dinero ante una segunda negativa?

Situaciones como estas se presentan a diario en nuestra ciudad y lo irónico es que, sabiendo que existe la problemática, no se haga nada para combatirla. Empezando por lo más básico, que sería que los que conducen estos vehículos se preocupen por el bienestar de sus pasajeros y lleven sus puertas cerradas para prevenir estos inconvenientes; en última instancia, que por lo menos las cierren en los puntos en los que se sabe que estas personas esperan la oportunidad para abordar este método de transporte.

Pero como esto no pasa muy seguido, ¿seguiremos en las mismas?

¿Ha vivido usted una situación similar? ¿Ha dado dinero por miedo a lo que pueda pasar de no hacerlo? O por el contrario ¿no ha vivido una experiencia así? ¿ha encontrado conductores que se preocupan por sus pasajeros? Déjenos saber aquí.

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